El cliente repite su historia
Escribió por Instagram, no le contestaron rápido, y volvió a escribir por WhatsApp. Del otro lado es otra persona que no sabe nada, y el cliente tiene que explicar todo otra vez. Ahí ya se molestó.
WhatsApp, Instagram, Facebook, el chat de tu web y el correo, atendidos por un mismo asistente que se acuerda de la conversación aunque el cliente cambie de canal a mitad de camino.
Por Instagram: «Hola, tienen la bomba de 1HP?»
Asistente: «Sí, la tenemos en existencia a $214.90 con ITBMS. ¿La quiere para retirar en local o con envío?»
Martes, por WhatsApp, el mismo número: «Quiero la que vimos ayer»
Asistente: «La bomba de 1HP a $214.90. Le paso la cotización formal ahora mismo.»
Nadie decidió atender por cinco canales. Fueron apareciendo, y ahora hay que vigilarlos todos.
Escribió por Instagram, no le contestaron rápido, y volvió a escribir por WhatsApp. Del otro lado es otra persona que no sabe nada, y el cliente tiene que explicar todo otra vez. Ahí ya se molestó.
El de Messenger lo vio alguien que ya no trabaja ahí. El del correo quedó en la bandeja de una persona de vacaciones. Nadie sabe cuántos mensajes quedaron sin responder este mes, porque no hay forma de contarlos.
La mitad de las consultas entran después de las 6 p.m. y los sábados. Se responden el lunes, cuando el cliente ya compró en otro lado y ni se acuerda de que escribió.
El problema no es el volumen de mensajes. Es que están repartidos en sitios que no se hablan entre sí, y nadie tiene la foto completa de un mismo cliente.
Lo importante no es que conteste en muchos lados. Es que sea el mismo, y que se acuerde: si el cliente preguntó por Instagram y sigue por WhatsApp, la conversación continúa donde quedó.
Un bot por canal es peor que no tener ninguno: cada uno contesta distinto y ninguno sabe lo que dijo el otro. Aquí es un solo asistente con una sola cabeza, asomado a cuatro ventanas.
Filtra, responde lo repetitivo y ordena. Cuando la conversación necesita una persona — un reclamo, una negociación, algo delicado — la pasa con todo el contexto ya escrito, no desde cero.
Nada de «marque 1 para ventas». El cliente escribe como habla y el asistente entiende. Si no entiende, lo dice y llama a alguien; no da vueltas.
Estimaciones para dimensionar, no una promesa. En el diagnóstico las calculamos con tus datos reales.
De los mensajes que entran son las mismas cinco preguntas: precio, existencia, horario, dónde están y cómo pagar. Esas ya no las contesta una persona.
Entran de noche y fin de semana. Hoy se contestan al día siguiente; con el asistente se contestan al momento, que es cuando el cliente todavía quiere comprar.
Con recuperar dos ventas al mes que hoy se pierden por no contestar a tiempo, la mensualidad ya se pagó. Todo lo demás es ganancia.
Conectar los canales es la parte fácil. Lo difícil es que el asistente responda como responde tu mejor vendedor.
Sacamos tus últimos meses de conversaciones reales de cada canal y vemos qué preguntan de verdad y cómo responde tu equipo. De ahí sale el guión, no de una plantilla genérica.
WhatsApp Business API, Instagram, Messenger, chat web y correo, todos a la misma bandeja. Y al ERP, para que responda con precio y existencia de verdad, no con una lista desactualizada.
Qué puede responder solo, qué nunca responde y a quién le pasa cada tipo de caso. Esta parte la decides tú, y es la que evita que el asistente diga algo que no debe.
¿Solo atiendes por WhatsApp? Entonces te sirve más el Asistente WhatsApp, que cuesta menos y hace lo mismo en ese canal.
Eso es todo. No hay opciones que elegir ni letra chica: la instalación se paga una vez y la mensualidad empieza cuando el asistente entra a atender.
Un solo servicio, dos pagos.
Primer año completo: $1.938 · a partir del segundo: $1.548 al año
Canal adicional después del cuarto: $29 al mes. El consumo de WhatsApp Business API lo cobra Meta directo a tu cuenta y ronda entre $15 y $40 al mes según volumen; te lo explicamos antes de firmar.
Se lo decimos de entrada, porque mentir sale caro. Lo que sí nota es que le contestan al instante y que no tiene que repetir su historia. Eso importa más que quien esté del otro lado.
Solo responde de la información que tú aprobaste. Si le preguntan algo fuera de eso, dice que lo consulta y pasa a una persona. Preferimos que escale de más a que invente.
Puede armar la cotización y dejar el pedido listo en el ERP. Si lo que buscas es que negocie y cierre la venta completa, eso es el Agente de Ventas.
Sí, pero rinde menos: sin ERP responde de una lista que tú mantienes, no de tu existencia real. Te decimos en el diagnóstico si vale la pena así o conviene esperar.
Doce días hábiles desde que nos das los accesos de los canales. La aprobación de WhatsApp Business API la tramita Meta y a veces tarda unos días más; eso no depende de nosotros y te lo avisamos al inicio.
Dos horas. Revisamos por dónde te escriben, cuánto tardas en contestar y qué porcentaje se puede automatizar sin que el cliente lo sufra. Si ya atiendes bien, te lo decimos y no te vendemos nada.
$390 hoy y $129 al mes cuando entre en producción. Atendiendo en 12 días hábiles.
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