La misma información en dos lados, distinta
El cliente tiene una dirección en el sistema de ventas y otra en el de despacho. ¿Cuál es la buena? Nadie sabe, y el paquete se va a la vieja.
Exporta de un lado, arregla las columnas, importa del otro. Todos los días, o todos los lunes. Un conector hace ese viaje solo, en segundos, sin que nadie abra nada.
Antes: cada lunes alguien exporta las ventas del POS a Excel, borra columnas, arregla las fechas, ajusta el ITBMS y lo sube al sistema contable. Tres horas. Y si se equivoca en una columna, la contabilidad de la semana entra mal.
Después: cada venta llega al sistema contable en el momento en que se hace, con su ITBMS ya separado.
Nadie exporta nada nunca más.
Cada uno funciona bien por su lado. Nadie se hace cargo del puente, y ese puente hoy es una persona.
El cliente tiene una dirección en el sistema de ventas y otra en el de despacho. ¿Cuál es la buena? Nadie sabe, y el paquete se va a la vieja.
Como el traspaso es manual y se hace los lunes, el miércoles nadie sabe qué está pasando de verdad. Se decide sobre una foto vieja.
El puente vive en la cabeza de quien lo hace: qué columnas borrar, cuál fecha arreglar, qué hacer con las devoluciones. Si esa persona se va, se va el proceso completo.
El síntoma que lo delata todo: alguien en tu empresa tiene un Excel que «solo él sabe usar». Ese Excel es el conector que te falta.
Un conector toma la información de un sistema, la traduce al formato del otro y la entrega. Sin Excel de por medio, sin que nadie apriete un botón y sin esperar al lunes.
Te quedas con los que ya tienes y ya pagaste. Lo que se construye es el puente entre ellos, que casi siempre cuesta una fracción de lo que costaría migrar.
Un flujo automatiza una tarea dentro de tus sistemas. Un conector es lo que permite que dos sistemas distintos se hablen. Muchas veces necesitas el conector primero, y te lo decimos en el diagnóstico.
Antes de cobrarte revisamos si el otro sistema deja entrar. Hay programas cerrados que no lo permiten, y en ese caso te lo decimos y no seguimos. Preferimos perder la venta a cobrarte por algo que después no se puede.
Para que dejes de leer y empieces a reconocer el tuyo.
Sobre el ejemplo del POS: tres horas cada lunes. Estimaciones para dimensionar, no una promesa.
Solo del traspaso. A eso súmale las horas de buscar por qué no cuadra cuando alguien se equivocó de columna.
Dejas de decidir sobre la foto del lunes pasado. El dato está al momento, que es cuando sirve.
Y de ahí en adelante trabaja gratis, todos los meses, sin mensualidad. El pago es uno solo.
Lo que no cabe en la tabla: dejas de tener un proceso crítico guardado en la cabeza de una sola persona.
Lo difícil de un conector no es el día que todo sale bien. Es qué hace cuando el otro sistema está caído o devuelve basura.
Revisamos si el otro sistema permite conectarse y qué deja hacer. Este paso va antes de cualquier cobro, y si la respuesta es no, ahí termina y te lo decimos.
Qué campo de allá equivale a cuál de acá, qué pasa con las devoluciones, cuál sistema manda cuando los dos tienen el dato distinto. Aquí es donde se gana o se pierde el proyecto.
Si el otro sistema no responde, el conector reintenta y avisa; no pierde la información en silencio. Corre en paralelo con el proceso manual hasta que cuadren, y solo entonces se suelta.
Son dos cosas distintas y no compiten entre sí. La regla corta: si quieres unir dos sistemas, es el primero. Si quieres que la IA trabaje dentro de tu ERP, es el segundo.
Une tu sistema con otro: POS, banco, tienda en línea, transportista, facturación.
Por conector. Sin mensualidad
La base que necesitan el Copiloto y los agentes para trabajar dentro de tu sistema.
Se paga una vez y sirve para todos los servicios de IA que contrates después
Si vas a contratar varios servicios de IA sobre el ERP, la integración ya viene incluida en los paquetes y sale más barato ahí. Te lo decimos aunque nos convenga menos.
Pasa seguido, sobre todo con programas locales de hace quince años. Lo verificamos gratis antes de cobrarte. Si no hay forma de conectarse, te lo decimos y no seguimos; a veces hay salidas parciales, como leer un archivo que el sistema ya genera.
Sí, es por puente entre dos sistemas. Si necesitas tres, son tres. En el diagnóstico salimos con la lista y el orden, porque casi nunca hace falta hacerlos todos de una.
No la hay. Un conector, una vez montado, corre sobre tus propios sistemas y no consume por uso. Cobrarte un mes sería cobrarte por nada. Si el otro sistema cambia y hay que ajustarlo, eso se cobra por hora y te lo decimos antes.
El conector reintenta y avisa. No da por perdida la información ni sigue como si nada. Esa parte es la mitad del trabajo y es la que separa un conector serio de un script.
Son cosas distintas. El conector une dos sistemas entre sí; la integración de IA le da a los agentes permiso para trabajar dentro de tu ERP. Si no vas a contratar servicios de IA sobre el ERP, no la necesitas.
Dos horas. Revisamos tus sistemas, cuáles permiten conectarse y en qué orden conviene hacerlo. Sales con la lista aunque no nos contrates. Y si alguno no se puede, te lo decimos ahí mismo.
$890 una sola vez. Sin mensualidad. Funcionando en 15 a 20 días hábiles.
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