No es un programa nuevo
No cambias de sistema ni instalas nada. Se conecta al ERP que ya usas y trabaja con la información que ya tienes ahí. Tu equipo sigue trabajando igual que ayer.
Hoy, para saber cómo va tu negocio, alguien tiene que entrar al sistema, sacar un reporte, cuadrarlo en Excel y mandarlo. Nosotros hacemos que puedas preguntarlo por WhatsApp y te conteste al momento.
Tú, por WhatsApp: «cómo va la venta de este mes contra el año pasado»
Respuesta, 8 segundos después: «Vas en 184.320 dólares, un 12% arriba del mismo corte del año pasado. El crecimiento viene de repuestos; ferretería está 9% abajo, y dos clientes explican casi toda la caída.»
Debajo de cada cifra hay un enlace al registro del sistema, por si quieres comprobarla.
La palabra suena técnica, pero la idea es simple. Piensa en un empleado que se sabe de memoria todo el sistema de tu empresa, contesta al instante y está disponible a cualquier hora.
No cambias de sistema ni instalas nada. Se conecta al ERP que ya usas y trabaja con la información que ya tienes ahí. Tu equipo sigue trabajando igual que ayer.
No te devuelve una lista para que tú la interpretes. Entiende la pregunta, busca en varias partes del sistema y te da la respuesta ya masticada, en una frase.
Si el dato no está en tu sistema, te dice que no lo encuentra. Nunca se inventa un número para quedar bien. Y cada cifra viene con el enlace de dónde salió.
En una frase: es poder preguntarle a tu empresa, en español, y que te conteste con la verdad de tu sistema.
Si esto te suena conocido, el problema no es tu equipo. Es que el sistema no está hecho para responder preguntas.
Pides cómo cerró la sucursal y te contestan al día siguiente. Para entonces ya decidiste sin el número, o peor, decidiste con el número de la semana pasada.
Tu contadora o tu analista paran lo que estaban haciendo cada vez que la gerencia pregunta algo. Ese tiempo lo pagas dos veces: el reporte, y lo que no se hizo mientras tanto.
Pagaste un ERP que tiene todo, pero la dirección termina decidiendo con un Excel que alguien armó a mano y que ya no cuadra.
Conectar una IA a una base de datos lo hace cualquiera. Que responda bien y no invente es otra cosa, y ahí está el trabajo.
Qué se llena y qué quedó vacío, dónde están las excepciones de precios, qué campos usa tu gente y cuáles no. Sin esto, la IA responde con datos incompletos y nadie se da cuenta.
Tú no dices «partner», dices «cliente». No dices «SKU», dices «código». Cargamos cómo se habla en tu negocio para que entienda la pregunta a la primera.
Entra al sistema como un usuario más, con acceso limitado por cargo y registro de cada consulta. Cerramos con cuatro horas de capacitación usando tus propios casos.
Estimaciones para dimensionar, no una promesa. En el diagnóstico las calculamos con tus números reales.
Es lo que suele consumir armar reportes a pedido en una empresa mediana: una hora diaria de alguien que gana bien, más las interrupciones.
Veinte horas de un analista que cuesta cerca de nueve mil dólares al año con prestaciones. Solo en tiempo liberado, sin contar lo que esa persona deja de hacer.
Contando solo el tiempo liberado. Si además evitas una sola mala decisión por falta de dato a tiempo, el retorno baja mucho más.
Somos honestos: este servicio no se paga solo en tres meses. Su valor real está en decidir con el dato correcto. Si buscas retorno rápido y medible, empieza por el Agente de Cobranza.
Y si no te pasa ninguna, te lo decimos en el diagnóstico y no te lo vendemos.
Eso es todo. No hay opciones que elegir ni letra chica: la puesta en marcha se paga una vez y la mensualidad empieza cuando entra a trabajar.
Un solo servicio, dos pagos.
Primer año completo: $2.678 · a partir del segundo: $1.188 al año
Usuario adicional $15 al mes · consultas extra, 8 centavos cada una. Si además quieres dejar de digitar facturas, el paquete ERP Inteligente junta este copiloto con la lectura automática de documentos. Ver el paquete.
Porque son dos cosas distintas. El pago inicial es el trabajo de dejarlo funcionando con tu sistema, tu vocabulario y tus permisos: se hace una vez. La mensualidad es tenerlo operando: consultas, monitoreo y actualizaciones cada vez que cambias algo en tu ERP. Es igual que contratar a alguien: primero la capacitación, después el sueldo.
No para este servicio. Cada vez que agregas un campo, cambias una lista de precios o abres una sucursal, hay que actualizarlo. Sin esa operación continua, en pocos meses responde con datos viejos y deja de ser confiable. Preferimos no vendértelo así.
No. Se conecta al que ya tienes. En Odoo la conexión es directa porque somos implementadores; si usas otro que permita conexión, lo revisamos gratis en el diagnóstico y te decimos con franqueza si se puede o no.
No. Se le escribe como le escribirías a un empleado por WhatsApp. Si la pregunta se entiende entre personas, la entiende. La capacitación de cuatro horas va incluida y se hace con tus propios casos.
No responde de memoria: cada respuesta sale de una consulta real a tu sistema y trae el enlace al registro. Si el dato no existe, o si esa persona no tiene permiso de verlo, contesta que no lo encuentra.
Es lo primero que revisamos. Si el sistema está a medio llenar, te lo decimos antes de venderte nada: ordenar los datos primero sale más barato que poner una IA a responder sobre información incompleta.
Revisamos tu sistema, vemos qué tan completo está y calculamos el ahorro con tus números — aunque la respuesta sea que primero hay que ordenar los datos.
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