No vive dentro de un sistema
Vive encima de todos. Se conecta a tu ERP, a tu CRM, a tu correo y a tu WhatsApp al mismo tiempo. Cuando preguntas, decide solo dónde buscar la respuesta.
Tu ERP tiene las facturas. Tu CRM tiene el pipeline. Tu correo tiene la última conversación. WhatsApp tiene lo que le prometiste la semana pasada. Ninguno le habla al otro. Tú sí necesitas que lo hagan.
Tú, por WhatsApp: «cómo va Alimentos XYZ»
Respuesta, 11 segundos después: «Tiene una factura vencida de 1.920 dólares desde hace 18 días. Soporte reportó dos casos abiertos, el más crítico sin respuesta desde el jueves. El último correo fue tuyo, el 3 de septiembre, y no lo han contestado. Su contrato vence el 31 de diciembre.»
Eso no salió de un sistema. Salió de cuatro.
Piensa en un empleado que conoce de memoria todos los sistemas de tu empresa —no uno solo—, contesta al instante, y sabe exactamente qué puede decirle a cada persona.
Vive encima de todos. Se conecta a tu ERP, a tu CRM, a tu correo y a tu WhatsApp al mismo tiempo. Cuando preguntas, decide solo dónde buscar la respuesta.
No te devuelve una lista para que tú la interpretes. Cruza la información de varios sistemas y te entrega la respuesta ya armada, en una frase.
Cada persona recibe solo lo que su cargo le permite ver. El vendedor ve su cartera; la gerencia ve todo. Nadie configura nada: usa los permisos que ya tienes.
En una frase: es poder preguntarle a tu empresa completa, en español, y que te conteste con la verdad de todos tus sistemas.
El copiloto de SAP sabe lo que hay en SAP. El de Odoo sabe lo que hay en Odoo. Ninguno sabe lo que pasó en el correo del viernes. Tu empresa no vive en un solo sistema; tu inteligencia tampoco debería.
Preguntas por un cliente y la mitad está en el ERP, la otra mitad en el correo, y lo más reciente en WhatsApp. Nadie junta las tres partes salvo a mano.
Tu analista para lo que estaba haciendo cada vez que gerencia pregunta algo que toca dos sistemas. Ese tiempo lo pagas dos veces: el reporte, y lo que no se hizo mientras tanto.
Se aprueba un crédito sin saber que el cliente lleva dos meses sin contestar correos. O se llama a cobrarle a quien ya pagó ayer por transferencia.
Y esa es exactamente la razón por la que su copiloto siempre te va a responder a medias.
SAP solo ve SAP. Salesforce solo ve Salesforce. Odoo solo ve Odoo. Cada uno te vende inteligencia sobre la parte que le toca, y sobre el resto no dice nada.
ERP, CRM, correo, mensajería, documentos, planilla. La información de un solo cliente vive repartida entre todos, y las decisiones necesitan las piezas juntas.
No somos dueños de ningún sistema. Por eso podemos conectarlos todos sin defender a ninguno. Esa es la silla que un fabricante nunca va a poder ocupar.
Conectar una IA a una base de datos lo hace cualquiera. Que entienda varios sistemas a la vez, no invente y no enseñe de más, es otra cosa, y ahí está el trabajo.
Enganchamos cada sistema tal como está: ERP, CRM, correo, WhatsApp. Y revisamos qué se llena de verdad y qué quedó vacío. Sin esto, la IA responde con datos incompletos y nadie se da cuenta.
Le enseñamos que el «cliente 4021» del ERP, «Alimentos XYZ» del CRM y el número que te escribe por WhatsApp son la misma empresa. Y que tú dices «cliente», no «partner». Sin eso, cada sistema contesta por su lado.
Definimos qué sistemas y qué datos alcanza cada persona, con registro de cada consulta. Cerramos con cuatro horas de capacitación usando tus propios casos.
Órdenes de magnitud para dimensionar, no una promesa. En el diagnóstico los calculamos con tus números reales.
Es lo que suele consumir armar reportes a pedido en una empresa mediana: una hora diaria de alguien que gana bien, más las interrupciones. Cruzar dos sistemas a mano cuesta el doble.
Cruzar dos sistemas a mano se lleva una mañana. La misma pregunta, contestada en segundos y con el dato de hoy, deja de ser un pedido con turno y pasa a ser una consulta.
Dejar de decidir con la mitad de la información: aprobar un crédito viendo también los correos sin contestar, o no mandar a cobrarle a quien pagó ayer por transferencia.
Somos honestos: este servicio no se paga solo en tres meses. Su valor real está en decidir con el cuadro completo. Si buscas retorno rápido y medible, empieza por el Agente de Cobranza.
Y si no te pasa ninguna, te lo decimos en el diagnóstico y no te lo vendemos.
Sin formularios para «pedir cotización» ni precios escondidos. Mueve los dos controles y ve el número. Si te sirve, agendamos el diagnóstico.
Incluido siempre
Treinta licencias sueltas de un chat de IA cuestan $750 al mes — y ninguna se conecta a tus sistemas.
Los números de arriba son la lista. En el diagnóstico los ajustamos a tu caso: si tus sistemas son de los que ya conocemos, la puesta en marcha baja. Consulta extra fuera del paquete, 15 centavos.
En el alcance. El copiloto que viene con tu ERP solo puede responder sobre lo que está dentro de ese ERP: no ve tu correo, no ve tu CRM, no ve lo que le prometiste a un cliente por WhatsApp. Nosotros no fabricamos ningún sistema, así que los conectamos todos y respondemos con el cuadro completo.
La base incluye dos, y la mayoría empieza con el ERP y el correo. Cada sistema adicional se suma en la calculadora de precio: mueves el control y ves al instante cómo cambia tu número. Lo normal es arrancar con dos o tres y agregar el resto conforme se va usando.
Porque son dos cosas distintas. El pago inicial es el trabajo de dejarlo funcionando con tus sistemas, tu vocabulario y tus permisos: se hace una vez. La mensualidad es tenerlo operando: consultas, monitoreo y actualizaciones cada vez que cambia algo en cualquiera de tus sistemas. Es igual que contratar a alguien: primero la capacitación, después el sueldo.
No. Se conecta a los que ya tienes, como están. En Odoo la conexión es directa porque somos implementadores; para los demás lo revisamos gratis en el diagnóstico y te decimos con franqueza si se puede o no.
No. Antes de responder valida qué puede ver esa persona según su cargo, sistema por sistema. Si el dato existe pero no le corresponde, contesta que no lo encuentra. Y toda consulta queda registrada: quién preguntó, cuándo y qué se respondió.
No responde de memoria: cada respuesta sale de una consulta real a tus sistemas y trae el enlace al registro que la origina. Si el dato no existe, lo dice.
Es lo primero que revisamos. Si los sistemas están a medio llenar, te lo decimos antes de venderte nada: ordenar los datos primero sale más barato que poner una IA a responder sobre información incompleta.
Revisamos qué sistemas tienes, qué tan completos están y calculamos el ahorro con tus números — aunque la respuesta sea que primero hay que ordenar los datos.
Tu número sale de la calculadora, con el tamaño real de tu empresa. Puesta en marcha en 15 días hábiles.
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