Se contesta con precios viejos
Alguien manda un PDF de precios de hace cuatro meses o dice «creo que sí tenemos». Después hay que llamar al cliente para corregir el precio o avisarle que no había existencia. Eso quema clientes.
Los demás asistentes contestan con lo que les cargaste. Este entra a tu sistema: consulta la existencia real, arma la cotización, registra el pedido y te lo deja adentro. El cliente cuelga con su documento en el correo.
Cliente: «necesito 40 cajas del filtro 2040»
Asistente: «Tenemos 62 cajas disponibles en el depósito de Tocumen. Como cliente de crédito suyo el precio es $18.40 la caja, $736.00 más ITBMS. ¿Se la cotizo?»
Cliente: «si, mandala»
Asistente: «Listo. Cotización S04412 enviada a compras@tallerlosandes.com. Queda apartada 48 horas.»
La cotización existe en el ERP, con su número y su reserva de existencia.
El asistente responde en segundos, y después alguien pasa veinte minutos metiendo esa misma conversación al sistema a mano.
Alguien manda un PDF de precios de hace cuatro meses o dice «creo que sí tenemos». Después hay que llamar al cliente para corregir el precio o avisarle que no había existencia. Eso quema clientes.
El cliente pregunta a las 8 p.m., alguien lo ve a las 8 a.m., busca los precios, arma el documento y lo manda al mediodía. Para entonces el cliente ya tiene dos cotizaciones de la competencia sobre la mesa.
La conversación en WhatsApp y después la misma información en el ERP. Doble trabajo y doble oportunidad de equivocarse en una cantidad o un precio.
El cuello de botella real no es responder. Es que entre la respuesta y el documento hay una persona tecleando.
Atiende como cualquier otro asistente, pero además tiene usuario en el ERP. Consulta datos reales y crea documentos reales, con las mismas reglas y los mismos límites que le pondrías a un empleado nuevo.
La diferencia no es cuánto sabe, es qué puede hacer. Los otros leen un documento que tú cargaste; este consulta la base de datos viva y escribe en ella.
El Copiloto es para tu gente: tú le preguntas y él te responde. Este es para tus clientes: ellos hablan, y él actúa adentro del sistema por ti.
Cada acción se habilita una por una. Puede cotizar hasta cierto monto y hasta cierto descuento; de ahí para arriba, arma el documento pero lo deja esperando tu aprobación. Tú pones el límite.
Se habilitan las que necesites. Ninguna viene activada de fábrica.
Estimaciones para dimensionar, no una promesa. En el diagnóstico las calculamos con tus números.
De lo que tarda hoy entre que preguntan y sale el documento, a lo que tarda el asistente en armarlo y enviarlo dentro de la misma conversación.
Lo que consume pasar a mano al ERP lo que ya se habló por WhatsApp. Y de paso desaparecen los errores de tecleo en cantidades y precios.
Quien cotiza primero cierra más. No es magia: es que el cliente compra donde le respondieron mientras todavía tenía la necesidad encima.
Es el asistente que más cuidado exige, porque es el único que escribe en tu sistema. Aquí un error no es una respuesta fea: es un documento mal hecho.
Listas de precios, reglas de descuento, depósitos, condiciones por cliente. Si tus precios o tu existencia no están confiables en el sistema, te lo decimos primero: automatizar un dato malo lo único que hace es repartirlo más rápido.
Entra al ERP como entra un empleado, con su propio usuario y su propia bitácora. Cada documento que crea queda firmado por él, y tú puedes auditar exactamente qué hizo y cuándo.
Hasta qué monto cotiza solo, cuánto descuento puede dar, qué clientes toca y qué casos siempre pasan por una persona. Corre dos semanas en modo prueba, generando borradores que tu equipo revisa, antes de soltarlo en vivo.
Eso es todo. No hay opciones que elegir ni letra chica: la puesta en marcha se paga una vez y la mensualidad empieza cuando el asistente entra a trabajar en tu sistema.
Un solo servicio, dos pagos.
Primer año completo: $4.038 · a partir del segundo: $3.348 al año
Acción adicional después de la sexta: $49 al mes. Es el asistente más caro de la línea, y con razón: es el único que escribe dentro de tu sistema. Si solo necesitas que conteste bien, te sale mejor el Asistente Multicanal.
Cotiza con las listas y reglas de tu ERP, que son las mismas que usa tu vendedor. Y solo hasta el monto y el descuento que tú autorices: pasado ese límite arma el documento pero lo deja en espera de aprobación. Además corre dos semanas en prueba, generando borradores que tu equipo revisa, antes de que un cliente vea algo.
Tiene usuario propio, permisos acotados a las acciones habilitadas y bitácora de todo lo que hace. Puedes ver qué documento creó, cuándo y con qué datos, y revertirlo como revertirías el de cualquier empleado. No accede a nómina, contabilidad ni nada que no le habilites.
Con Odoo lo montamos directo. Con otros ERP depende de si exponen API; lo verificamos en el diagnóstico antes de cobrarte nada, y si no se puede te lo decimos ahí mismo.
Porque conectar y proteger la escritura en tu sistema es otro trabajo: permisos, topes, aprobaciones, bitácora y dos semanas de prueba controlada. Contestar bien es una cosa; hacer documentos que después se facturan es otra.
No, y te lo decimos de frente. Si los precios o la existencia no están al día, el asistente va a repartir datos malos más rápido. En el diagnóstico te decimos qué hay que ordenar primero, aunque eso signifique que hoy no nos compres.
Dos horas. Miramos tus listas de precios, tu existencia y tus reglas de descuento, y te decimos qué acciones se pueden habilitar hoy y cuáles no. Si tu sistema todavía no está listo, te lo decimos y no te vendemos nada.
$690 hoy y $279 al mes cuando entre en producción. Trabajando en 20 días hábiles.
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