Se cobra por tamaño, no por antigüedad
El cobrador arranca el día por el cliente que debe doce mil. Los de cuatrocientos quedan para «cuando haya chance». Ese chance no llega, y en tres meses son incobrables.
Tu cobrador llama a los que deben más. Los demás — los de 300, los de 800, los que sumados son la mitad de tu cartera — se quedan esperando a que alguien se acuerde. Cada mes que pasa, cobrarlos cuesta más.
Agente: «Buenos días, Sr. Jiménez. Le escribo de Distribuidora X por la factura 4471, vencida el 3 de agosto. ¿Le ayudo a coordinar el pago esta semana?»
Cliente: «puedo el viernes»
Agente: «Perfecto, queda anotado para el viernes 29. Le envío el recordatorio ese día con los datos de la cuenta.»
El compromiso quedó registrado en tu sistema. Nadie de tu equipo intervino.
Ninguna de estas cosas aparece como pérdida en tu contabilidad. Pero todas te están costando dinero ahora mismo.
El cobrador arranca el día por el cliente que debe doce mil. Los de cuatrocientos quedan para «cuando haya chance». Ese chance no llega, y en tres meses son incobrables.
«Me dijo que pagaba el viernes». ¿Cuál viernes, quién lo anotó, se le dio seguimiento? Si el cobrador se enferma o renuncia, esa información se va con él.
El lunes no puedes decir con certeza cuánto vas a recaudar esta semana. Y sin eso, no sabes si puedes pagar a proveedores o si tienes que pedir financiamiento.
El problema no es tu cobrador. Es que una persona no alcanza a trabajar 300 cuentas todos los días, y nunca va a alcanzar.
Es un cobrador digital que trabaja tu cartera completa todos los días: escribe, entiende la respuesta, negocia dentro de los límites que tú pongas y deja el compromiso anotado en tu sistema.
No le entregas la cartera a un tercero ni pagas comisión sobre lo recuperado. El cliente sigue siendo tuyo y la relación también. Aquí pagas una tarifa fija, cobres mucho o poco.
No manda el mismo texto a 300 personas. Conversa: si el cliente dice «ya pagué», verifica; si dice «puedo el viernes», lo anota; si reclama algo, escala a tu gente.
El tono lo defines tú, y distinto según el cliente: no se le habla igual a uno de quince años que a uno nuevo. Los casos delicados nunca los toca solo.
Rangos para dimensionar, no una promesa. En el diagnóstico los calculamos con tu reporte de cartera real.
Sobre la cartera vencida que hoy nadie alcanza a trabajar. En 150.000 vencidos, son entre 4.500 y 12.000 dólares que entran en vez de seguir esperando.
Contactar el día uno en vez del día treinta acorta el ciclo. Cada día menos es efectivo que entra antes y financiamiento que no tienes que pedir.
Contactar 300 cuentas, anotar respuestas y dar seguimiento toma unas dos horas diarias. Ese tiempo vuelve a tu equipo para los casos que sí requieren criterio.
Con esos rangos, el servicio suele pagarse solo dentro del primer trimestre. Es el único del catálogo donde el retorno se mide sin discusión: comparas la recuperación del mes anterior contra el primer mes con el agente. Si tu cartera está sana y al día, te lo decimos y no te lo vendemos.
Lo difícil no es que escriba mensajes. Es que no cobre facturas ya pagadas ni queme tu relación comercial.
El saldo vivo, las condiciones de crédito de cada cliente y el histórico de pago. Sin esto, el agente le escribe a alguien que pagó ayer y pierdes credibilidad con tu propio cliente.
Quién recibe un recordatorio suave y quién uno firme. Cuántos días entre un contacto y el siguiente. Qué clientes no se tocan nunca sin autorización.
Hasta qué monto puede acordar una prórroga solo, cuándo debe pasar a tu cobrador y qué nunca decide. Todo queda registrado y es exportable.
Eso es todo. No hay opciones que elegir ni letra chica: la puesta en marcha se paga una vez y la mensualidad empieza cuando entra a trabajar.
Un solo servicio, dos pagos.
Primer año completo: $3.438 · a partir del segundo: $1.548 al año
Cuenta adicional 30 centavos al mes · contactos extra, 6 centavos cada uno. Si además quieres digitalizar los comprobantes de pago, el paquete Cobranza junta los tres servicios. Ver el paquete.
Son dos cosas distintas. El pago inicial es dejarlo funcionando con tu cartera, tus secuencias y tu tono: se hace una vez. La mensualidad es tenerlo cobrando todos los días y ajustándose. Igual que contratar a alguien: primero la capacitación, después el sueldo.
No para este servicio, y por una razón práctica: si dejamos de operarlo, en pocas semanas empieza a escribirle a clientes que ya pagaron. Eso daña tu relación comercial y prefiero no vendértelo así.
En la práctica molesta menos que una llamada a destiempo: escribe por WhatsApp, en horario laboral, con el dato exacto de la factura y con el tono que tú definiste. Y deja de escribir en cuanto el cliente compromete una fecha.
Consulta el saldo vivo de tu sistema antes de cada contacto, no una lista exportada. Si el pago entró esta mañana, no escribe. Por eso conectamos la cartera real y no un archivo.
No. Pagas una tarifa fija mensual, recuperes mucho o poco. A diferencia de una agencia de cobro, la cartera y la relación con el cliente siguen siendo tuyas.
Comparando la recuperación del mes anterior contra el primer mes con el agente, y los días promedio de cobro. Es la medición más limpia de todo el catálogo, y por eso solemos recomendar empezar por aquí.
Dos horas. Calculamos el retorno con tus números reales, no con los promedios de esta página. Si tu cartera está sana, te lo decimos y no te vendemos nada.
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