Los rechazos se acumulan en silencio
El documento se rechazó y nadie mira esa bandeja todos los días. Al cierre aparecen cuarenta juntos, y corregirlos toma días de tu contadora en la peor semana del mes.
Y ese día no será uno: serán treinta o cuarenta, todos juntos, con tu contadora corriendo y el cierre atrasado. Este agente los detecta el mismo día, te dice el motivo y cómo corregirlo.
Agente: «La factura 10428 fue rechazada por la DGI. Motivo: el RUC del cliente no corresponde al dígito verificador. En el ERP está registrado como 8-NT-2-4471 y debería ser 8-NT-2-44715.»
«También le aviso que le quedan 380 folios. Al ritmo de este mes se le acaban el 14 de septiembre.»
Se corrigió el mismo jueves. No llegó al cierre.
Cumplir con la DGI no es opcional. Lo que sí es opcional es seguir haciéndolo a ciegas.
El documento se rechazó y nadie mira esa bandeja todos los días. Al cierre aparecen cuarenta juntos, y corregirlos toma días de tu contadora en la peor semana del mes.
Un viernes a las tres de la tarde dejas de poder facturar. Comprar folios de urgencia siempre sale peor, y mientras tanto el despacho está detenido.
Lo emitido ante la DGI y lo registrado en tu contabilidad deberían cuadrar. Revisarlo uno a uno no lo hace nadie, y las diferencias aparecen cuando ya son un problema.
Y lo peor: todo esto explota justo en cierre, que es cuando tu equipo menos tiempo tiene.
Revisa cada documento que emites, lo compara contra tu contabilidad, detecta los rechazos con su motivo y te avisa antes de que los folios se acaben.
Sigues emitiendo con el proveedor autorizado que ya usas. Este agente vigila lo que pasa después: qué se aceptó, qué se rechazó y si cuadra con tus libros.
No te da una lista para que la revises. Te escribe cuando hay un problema, con el motivo del rechazo y la corrección concreta que hay que hacer.
Detecta y avisa. La corrección la aprueba tu gente, porque un asiento contable no lo cambia una máquina sin que alguien lo revise.
Rangos para dimensionar, no una promesa. En el diagnóstico los calculamos con tu volumen y tu tasa de rechazo real.
Lo que suele consumir corregir rechazos acumulados y cuadrar lo emitido contra lo contabilizado, concentrado en los días de más presión del mes.
Se corrigen el mismo día que ocurren, cuando toma dos minutos, en vez de tres semanas después cuando hay que reconstruir qué pasó.
El aviso llega con semanas de anticipación. Nunca más un viernes sin poder facturar ni una compra de urgencia a peor precio.
El retorno aquí no es solo tiempo: es riesgo fiscal que dejas de correr. Una diferencia entre lo emitido y lo declarado, descubierta tarde, cuesta mucho más que este servicio.
Esta es la pieza donde nuestra experiencia pesa más: la construimos desde la operación, no desde la resolución leída.
Los dos extremos. Somos proveedores de facturación electrónica en Panamá, así que conocemos por dentro cómo responde cada PAC autorizado y qué devuelve en cada caso.
La DGI devuelve códigos, no explicaciones. Cargamos la tabla completa de motivos con la corrección concreta para cada uno, en español que tu contadora entiende.
Quién recibe qué, por qué canal y con cuánta anticipación. Un rechazo va a tu contadora; los folios por agotarse, a quien los compra.
Eso es todo. No hay opciones que elegir ni letra chica: la puesta en marcha se paga una vez y la mensualidad empieza cuando entra a trabajar.
Un solo servicio, dos pagos.
Primer año completo: $3.118 · a partir del segundo: $1.428 al año
Documentos por encima del plan, 2 centavos cada uno. Si además quieres ordenar todo el soporte documental, el paquete Cumplimiento DGI junta los tres servicios. Ver el paquete.
No. Sigues con el proveedor autorizado que ya usas. Este agente se conecta a él para vigilar lo que pasa con cada documento, no para reemplazarlo.
El pago inicial es conectar tu PAC y tu ERP, cargar la tabla de motivos de rechazo y configurar las alertas: se hace una vez. La mensualidad es la vigilancia diaria y la actualización cada vez que la DGI cambia algo, que pasa más seguido de lo que uno quisiera.
No. Detecta, explica el motivo y propone la corrección, pero la aprueba tu gente. Un asiento contable no lo cambia una máquina sin que alguien lo revise, y así queda claro quién autorizó qué.
Que operamos facturación electrónica en Panamá como proveedores. Los rechazos de la DGI los conocemos porque los resolvemos todos los días, no porque leímos la normativa. Ningún otro proveedor de IA del país ofrece este servicio.
Se actualiza y va incluido en la mensualidad. Es una de las razones por las que este servicio necesita operación continua y no se vende como un proyecto cerrado.
Dos horas. Miramos tu volumen, tu tasa de rechazo y cómo llevas los folios. Si tu proceso ya está controlado, te lo decimos y no te vendemos nada.
$1.690 hoy y $119 al mes cuando entre en producción. Puesta en marcha en 20 días hábiles.
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