Entiende la intención
«Lo del seguro del camión» encuentra la póliza, aunque en el documento diga «vehículo de carga» y «cobertura».
Busque «el contrato de mantenimiento del año pasado» y aparece, aunque el archivo se llame «doc final v3 (2).pdf». Entiende lo que usted quiere decir, no lo que escribió.
Usted escribe: «lo que acordamos con el proveedor chino sobre los tiempos de entrega»
Resultado: tres documentos, con el párrafo exacto resaltado en cada uno. El primero es un correo de marzo que nadie recordaba.
Buscar por palabra exacta funciona cuando usted sabe la palabra exacta. El resto del tiempo, no.
«Lo del seguro del camión» encuentra la póliza, aunque en el documento diga «vehículo de carga» y «cobertura».
Documentos, registros del sistema y notas internas en una sola búsqueda. No hay que adivinar en cuál de los tres estaba.
Si un documento no le corresponde a esa persona, no aparece en sus resultados. Ni siquiera sabe que existe.
Sus carpetas, su correo, su sistema. No pedimos que ordenen nada antes: el desorden es justo el problema que venimos a resolver.
Usted nos da diez cosas que hoy le cuesta encontrar. Si no las encuentra, seguimos ajustando antes de entregar.
Por área y por cargo. Es lo que evita que la búsqueda destape lo que no debía.
Es la puerta de entrada más barata al Cerebro Empresarial.
Un solo servicio, dos pagos.
Primer año completo: $1.978 · a partir del segundo: $1.188 al año
Excedente: $19 por cada 1.000 documentos adicionales al mes. Lo que pague aquí se le acredita si después contrata el Cerebro Empresarial.
Se indexan donde están. Lo que se guarda es el índice, no una segunda copia de sus documentos regada por ahí.
Con los que tienen texto, sí. Para escaneos y fotos hace falta la lectura automática, que es el servicio de Extracción de Documentos.
Diez días hábiles. Es el servicio más rápido de montar de esta línea.
En el diagnóstico probamos con sus casos reales. Si no las encuentra, se lo decimos y no seguimos.