Absorbe su sistema
Lee su sistema de gestión y lo normaliza a un modelo único. No hay que migrar nada ni cambiar de programa: el sistema viejo sigue igual.
El dato está en el sistema, el contrato en el correo de alguien, la condición especial en la cabeza de quien la negoció. El Cerebro junta las tres cosas y responde en español, diciendo de dónde sacó cada dato.
Gerente general: «por qué cayó la venta de repuestos en David»
Respuesta: «Cayó 22% contra julio. Dos causas: el cliente Taller Los Andes no compró este mes —debe $4.120 vencidos desde el 3 de agosto— y el filtro 2040 estuvo sin existencia 11 días. Fuentes: cartera al 29/08, movimientos de inventario, y el correo del 12/08 donde el proveedor avisó del atraso.»
La diferencia con un asistente cualquiera es de dónde saca la respuesta.
Lee su sistema de gestión y lo normaliza a un modelo único. No hay que migrar nada ni cambiar de programa: el sistema viejo sigue igual.
Une cada cliente con sus contratos, sus correos y sus documentos. Ahí es donde aparece la respuesta que hoy nadie puede dar sin llamar a tres personas.
El gerente ve el margen, el vendedor no. No es un filtro escrito a mano: es la estructura de permisos de su empresa aplicada a cada respuesta.
Cada vez que alguien renuncia, se lleva lo que sabía y nadie lo escribió.
El contrato está en un correo, la cotización en un Drive, la condición especial en un WhatsApp. Buscar toma más tiempo que rehacer.
El reporte dice que la venta bajó. Nadie sabe por qué hasta que alguien pasa dos días cruzando datos a mano.
Cuando no están, la empresa se detiene. No porque falte gente: porque falta memoria.
Lo difícil no es indexar documentos. Es acordar quién puede ver qué, y que la respuesta no invente.
Usted no dice «partner», dice «cliente». No dice «SKU», dice «código». Sin esto entiende la mitad de las preguntas.
Su sistema de gestión y los archivos que hoy están regados. Verificamos contra los datos reales antes de darlo por bueno.
Por área, por cargo y por tipo de información. Esta reunión es la que decide si el sistema se puede usar de verdad o queda encerrado en gerencia.
La puesta en marcha se paga una vez. La mensualidad empieza cuando entra a trabajar.
Un solo servicio, dos pagos.
Primer año completo: $6.678 · a partir del segundo: $4.188 al año
Excedente: 4 centavos por consulta adicional · $39 por GB al mes. Si solo quiere encontrar documentos y todavía no todo el cerebro, empiece por el Buscador Semántico, que se acredita al contratar este.
No. El Cerebro lee su sistema actual y lo deja intacto. Por eso se llama absorción y no migración: su gente sigue trabajando igual que ayer.
Cada respuesta viene con su fuente. Si no encuentra el dato, lo dice; no rellena. Y en la revisión mensual le mostramos exactamente qué preguntas no pudo responder, que es donde se ve si el sistema está bien alimentado.
No, salvo que usted lo autorice. Los permisos son por cargo y por tipo de información, y quedan definidos con usted antes de encender el sistema.
La información se procesa con proveedores de inteligencia artificial bajo contrato, y usted decide qué clasificación de información nunca sale. Eso se define en la reunión de permisos y queda por escrito.
Revisamos qué tan completo está su sistema y qué documentos hay que ordenar antes. Si la respuesta es que primero hay que poner orden, se lo decimos.