No cambia de herramienta
Sigue trabajando donde ya trabaja. Lo que cambia es que ahora su asistente conoce su negocio.
Su asistente de IA sabe de todo menos de su empresa. Esto lo conecta a su sistema de gestión, para que le responda con su inventario, su cartera y sus ventas reales.
Usted: «cuántas cajas del filtro 2040 quedan en Tocumen»
Su asistente responde: «62 cajas disponibles al día de hoy.» El dato sale de su sistema, en el momento. No de una lista que alguien exportó el mes pasado.
No le vendemos otra inteligencia artificial. Le conectamos la que ya usa.
Sigue trabajando donde ya trabaja. Lo que cambia es que ahora su asistente conoce su negocio.
Se habilita consulta por consulta. Puede ver inventario y no nómina, o ventas y no costos. Lo decide usted, no el proveedor.
Cada consulta se registra: quién preguntó, qué pidió y qué se le devolvió. Es lo que hace la diferencia entre conectar y perder el control.
Lo difícil no es conectar. Es decidir qué se expone y qué no.
Antes de cobrar. Si su sistema no deja conectarse de forma segura, se lo decimos ahí y termina la conversación.
Qué modelos de datos, qué campos y bajo qué límites. Aquí es donde se gana o se pierde el proyecto.
Con las consultas que usted realmente va a hacer, no con un ejemplo de manual.
Sin mensualidad obligatoria. El mantenimiento es opcional.
Pago único.
Mantenimiento opcional: $69 al mes
Si además quiere que la IA escriba en su sistema —cotizar, registrar pedidos— eso es el Asistente con acciones sobre el ERP.
Con los que soportan conexión a fuentes externas, que hoy son la mayoría de los de uso profesional. En la verificación previa le confirmamos si el suyo entra.
No, salvo que usted la autorice a escribir. Por defecto la conexión es de solo lectura y así se entrega.
Porque una vez conectado, funciona. La mensualidad solo tiene sentido si quiere que lo vigilemos y lo actualicemos cuando algo cambie.
Revisamos su sistema sin costo. Si no permite conectarse de forma segura, se lo decimos y no hay proyecto.